En un movimiento estratégico que promete revolucionar la estructura del fútbol base en la región, el Club Atlético Rosario Central oficializó un ambicioso proyecto para instalarse en la ciudad de Funes. La institución auriazul desarrollará un nuevo espacio polideportivo dedicado exclusivamente a la captación, detección y formación integral de jóvenes talentos, marcando un fuerte hito en su política de expansión territorial.
La iniciativa, impulsada bajo el área institucional del club y gestionada de manera conjunta con el intendente local, Roly Santacroce, contempla una importante inversión económica que rondará los 900.000 dólares. El desembolso estará destinado íntegramente a obras de infraestructura deportiva y educativa de primer nivel, las cuales transformarán el paisaje deportivo de la vecina localidad.
Según trascendió a través de los planos oficiales del sector denominado «Galindo», el nuevo predio contará con canchas de fútbol acondicionadas para las exigencias juveniles, vestuarios modernos y un amplio sector de estacionamiento. El foco principal de las actividades estará puesto en el fútbol infantil, brindando un espacio de contención y aprendizaje para niños y niñas de entre 5 y 12 años, tanto con perfiles recreativos como competitivos.
El acuerdo estratégico sellado con la Municipalidad de Funes establece una concesión de uso del predio por un plazo inicial de 20 años, abriendo además la posibilidad de una prórroga por una década más. Esta extensión temporal garantiza que la reconocida metodología formativa de la academia centralista —enfocada no solo en lo futbolístico sino en el desarrollo de valores humanos— pueda echar raíces profundas en la comunidad funense.
Sin embargo, el proyecto va más allá de lo estrictamente competitivo y resalta por su impronta social. Las instalaciones tendrán una utilización compartida en la modalidad de contraturno con la Escuela Municipal, permitiendo que los chicos de la zona aprovechen la nueva infraestructura. Asimismo, el club otorgará becas deportivas para favorecer el acceso y la inclusión de jóvenes de bajos recursos de Funes y otras localidades de la región.
Con este paso, Rosario Central expande sus fronteras y consolida su histórico rol como uno de los semilleros más importantes del país, tendiendo un puente directo entre la infraestructura de vanguardia y el talento latente en las afueras de Rosario.

