El plantel profesional dio por concluido su primer microciclo de entrenamientos de cara a los desafíos del segundo semestre del año. Tras una intensa semana de trabajos en el predio de Arroyo Seco, el cuerpo técnico auriazul planifica el inicio de una nueva fase enfocada en el ritmo de juego.
Durante este tramo inicial, la prioridad absoluta estuvo puesta en la puesta a punto física. Los futbolistas completaron una exigente agenda de once sesiones de entrenamiento, que incluyeron cuatro jornadas de doble turno. Para optimizar las cargas luego del receso, la rutina diaria combinó trabajos de integración táctica por la mañana con ejercicios de mayor rigor físico por la tarde.
Asimismo, los integrantes del plantel fueron sometidos a rigurosas evaluaciones médicas, físicas y nutricionales. Estos chequeos clínicos permitirán al cuerpo técnico liderado realizar un seguimiento personalizado y medir los parámetros de rendimiento de cada futbolista a lo largo de toda la preparación. Como parte de la logística planificada, el grupo permaneció concentrado durante toda la semana dentro de las instalaciones del predio de la institución.
Rumbo a la fase competitiva: tres amistosos confirmados
El cronograma ingresa ahora en su segunda fase, donde el foco estará puesto exclusivamente en la simulación competitiva y el rodaje futbolístico.
Para ganar ritmo de juego, Rosario Central tiene programada una trilogía de encuentros amistosos, los cuales se disputarán a puertas cerradas en condición de local:
- Miércoles 8 de julio: vs. Reserva de Colón de Santa Fe
- Sábado 11 de julio: vs. San Lorenzo de Almagro
- Miércoles 15 de julio: vs. Unión de Santa Fe
Con estos compromisos, el conjunto de Arroyito buscará pulir los detalles tácticos finales antes del regreso oficial a la competencia formal del fútbol argentino.

